Me rehúso a formar parte de conversaciones fantoches de negligencias egocentristas sin ningún fin y sobre todo con personas que aborrezca.
Me rehúso a decir “sí” cuando la negativa es implacable.
Me rehúso a no decir lo que pienso cuando la ocasión lo amerita.
Cantaré cuando una melodía me aborde.
No pienso negarme a la trampa de la mirada de una mujer.
Me rehúso a usar usares inutilizables.
Me rehúso a enamorarme… pérdida de tiempo.
Me rehúso a creer las críticas destructivas.
Me niego a no aceptar cumplidos.
Me rehúso a ser comido por un recuerdo.
Me rehúso a hacer lo que ellos quieren.
Me rehúso a mantenerme sin movimiento.
Me rehúso a ser adulto.
Me rehúso a ser niño.
Actuaré todos los papeles.
Nunca dejaré de aprender.
Me rehúso a escuchar tanto y juro atender solo lo que necesito.
A la primera oportunidad arrancaré la garganta de un maldito hablador de mierda que escupe vocablos solo para su onanista necesidad de autoprestigio.
Odio los lunes.
Me rehúso a creer que te he olvidado.
No pienso desecharte… después… ¿que me quedaría?
jueves, 21 de agosto de 2008
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2 comentarios:
pues es interesante el comentario ke pusiste en mi blog, no se puede ser muy inmortal si ya se esta muerto.. jem, no te ubico.
esta interesante tu escrito, yo tambien odiaba los lunes, haste ke los confundi con el domingo, el jueves etc.
lo de liberacion intelectual me suena a "la muerte de un heroe intelectual", lo has leido? es lacaniano, de hecho es escrito por uno de los seguidores y pacientes de lacan.
lo de porke perfume de cafe te lo digo luego. me tengo ke ir.
blog interesante.
Me rehuso a rehusarme y hacerme el tonto. Me propongo una reflexión del momento frenesí. Saludos
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